martes, septiembre 26, 2006

Chascarrillos, estampas y delicias musicales

Era tan mal guitarrista, que la guitarra se le fue con otro.

Aquel pianista tocaba con tal furia, que parecía tocar a cuatro manos.

Los espárragos son los platillos con los que toca a tambor batiente la primavera que llega.

El guitarrero que se inclina sobre su guitarra al compás de la pasión, un día, felizmente, caerá en el agujero de su pozo.

El tambor siempre tiene la cara sucia.

¿Cuantas sopranos se necesitan para cambiar un foco? Dos. Una que sostenga la Coca Ligth y otra que corra por alguien que lo haga.

El pianista tiene el piano lleno de papeles, como si siempre estuviese en vísperas de examen.

El organista se calienta los pies en los pedales.

La arpista toca la música de los telares.

El director encuentra al contrabajista golpeando salvajemente a un niño, por lo que le dice: ¡Ya!, deja de golpearlo, ¿que te ha hecho para recibir tal castigo? a lo que responde el contrabajista, ¿te parece poco? me desafinó una cuerda de mi contrabajo... y no me quiere decir cual fue.

La pianista es una acariciadora de esqueletos de marfil.

La pulga hace guitarrista al perro.

¿Cuál es la diferencia entre un terrorista y un tenor? Que con el terrorista sí se puede negociar.

El primer trueno es el toque de tambor de órdenes de la tormenta.

El platillo es el sol de la orquesta.

El de los platillos espera, con uno en alto, la orden de la batuta para despertar a los que se han dormido.

El niño que toca la armónica, chupa un caramelo de acordeón.

Ningún pizzicato más incitante que el del elástico sobre la carne, cuando la mujer, para refrescar el cerco que hace en su ingle, lo pizca con supremo arte musical.

¿Que hace una contralto después de conseguir un papel para la ópera? Se viste y se va.

La lira está hecha de los cuernos del poeta.

El Banjo nació de una raqueta y una mandolina.

Tocar la trompeta es como beber música empinando el codo.

Laura toca con pasión el cello, mientras saúl con vehemencia la viola.

Un barítono le pregunta despectivamente a un tenor,: Tú, ¿eres tenor? o ¿eres hombre?, a lo que el tenor contesta: ¿Yo? Millonario.

5 comentarios:

La Observadora dijo...

JJAJJAJAAJAA ESTAN DE MUY BUEN TONO Y RITMO LOS CHASCARRILLOS!

Mussy dijo...

Gracias Blanch, tú si aprecias lo bueno de la vida.

Jo dijo...

mmmmm
mmmm
mmmmm
mmmmm
mmmmm

no se noto mi analfabetismo musical verdad???

ophelias dijo...

Hasta que me haces caso! Tan chidos los chascarros... Te veo al rato !

Nana dijo...

sí sí sí... la música es una delicia, tanto que se puede reir uno con ella